Hola ¿Qué tal estáis?

Hoy el post está inspirado en Nieves ‘Teikitisi’. Muchas la conocéis. Es una compañera de camino que en la última entrada de su blog hace una reflexión a la que le he estado dando vueltas estos días.

Pero me di cuenta rápido de que en un comentario en su post no iba a poder explicar todo lo que quería, así que ¡aquí tienes mi visión Nieves! 😊😘

La entrada en cuestión es muy cortita, plantea una pregunta curiosa y es ésta. Os recomiendo mucho su lectura.

Y tu para quien te pones la protesis

Según la leí el instinto me lanzó a comentar, pero pronto me di cuenta que no es algo fácil de explicar.

El resumen -hiper resumido- en mi caso particular es muy fácil:

La imagen me importa un pimiento. Lo que no me apetece es dar explicaciones: no estar incómoda ni yo, ni la persona que tengo enfrente.

Para mí aquí está el quid de la cuestión.

¿Cuándo me pongo la prótesis de mama?

  • En casa siempre estoy sin prótesis. Estoy más cómoda y paso mil de andar con ella.
  • Llama a la puerta un repartidor, cartero…cualquier persona: aquí por lo general abro la puerta sin prótesis, aunque a veces hago excepciones.
  • Sin embargo nunca salgo a la calle sin ella y alguna vez que se me olvidó, di media vuelta a buscarla.
  • Vacaciones en la playa, cuatro gatos a los que yo les importo un pepino y ellos a mi otro: hago topless sin problema.
  • Ducha en el gimnasio: me ducho sin prótesis y sin problema. Cada una tiene sus cosas y las que llegamos a la ducha del gym somos las que vivimos tranquilas con ellas. Es lo que hay.
  • Casa rural con amigos, conocidos…etc ¿ahí que me pasa? Pues pasa que si todos saben que he tenido cáncer de mama me importa un pepino y estoy sin la prótesis.
  • Pero si hay alguien ‘nuevo’ o que no esté enterado, por lo general o estoy con la prótesis o ‘pido permiso’ para estar sin ella.
  • Me fui a un Hamman en Estambul y para los masajes allí tenías un mini tanga por toda indumentaria. No conocía a las señoras masajistas, ni a las chicas que esperaban conmigo, no las iba a volver a ver en mi vida, no hablaban mi idioma y me importó mil. Allí me quedé en tanga tan pancha. No tenía que dar explicaciones a nadie.
  • Si embargo ‘pedí permiso’ a la señora que me iba a hacer el masaje. Lo hago siempre en estas situaciones (masajes, esteticien…etc).

Y aquí es donde me encontré con este tema difícil de explicar… ¿por qué casi siempre sí, pero a veces no? ¿por qué ‘pido permiso’ o aviso a la persona que tengo enfrente?

No sé si a vosotras os pasan estas cosas. 😊

En mi caso veo que son dos temas que a veces se entremezclan y a veces no y que tienen que ver con sentimientos: los míos y los de la persona que tengo enfrente.

No me gusta dar explicaciones: volver a contar que tuve cáncer de mama y blablabla… Han pasado ¿7 u 8 años? No sé, estoy en ese momento en el que tengo que pararme a echar cuentas con calma para saber cuando fue. Y ni si quiera me apetece hacer el esfuerzo.

Ya no forma parte de mi vida. Así que toda esa parte de remover un tema que tengo olvidado, me da una pereza infiniiiiiiita.

  • En general no me apetece hablar de ello si no tiene algún sentido práctico o puede ayudar a alguien. Ahí no tengo ningún problema en contar mi experiencia y echar una mano. Eso siempre.
  • Y no me apetece ver las caras de tristeza o de susto de gente que no tiene nada que ver con esto y que se queda un poco descolocada cuando se entera de que tuve cáncer de mama y me falta un pecho.

Pero no solo es un tema de que no me apetezca a mi. Yo lo que quiero es que estemos cómodos los dos: la persona que tengo enfrente y yo.

Me he dado cuenta de que en situaciones en las que voy a compartir un cierto grado de intimidad con otras personas (si me van a hacer un masaje, o si vamos a compartir vivienda unos días o a hacer un viaje juntos, con sus días y sus noches) quiero que la otra persona esté cómoda. Ahí sí me importa cómo se puede sentir respecto a este tema.

Por eso prefiero avisar. Pedir permiso. Porque prefiero que me digan ‘mira, si no te importa casi prefiero que lleves la prótesis’ o ‘prefiero que te atienda mi compañera Pepi, porque yo no estoy cómoda’ (o ‘a mi me impone un poco’ o lo que quieras).

¡Perfecto! No tengo ningún problema. Lo que yo quiero es que en ese espacio de intimidad que voy a compartir contigo, estemos cómodas tú y yo.

¿Entonces? ¿Qué ocurre con estas preguntas que nos lanza Nieves?

Pues en mi caso:

  • Que pasa si eres asimétrica? No pasa nada en absoluto.
  • Por que la gente no debe saber que no tienes pecho? No lo veo una obligación, creo que es tu decisión. Cómo te sientes tú respecto a ello, no los demás. Al final tú eres quien decide compartir o no esa información.
  • Por que los niños no han de enterarse de que hay una enfermedad que se llama cáncer? De hecho yo creo que viene bien que se enteren. Para ellos es algo mucho más natural que para nosotros, no tiente tanto peso. Les da lo mismo un cáncer que un catarro. Pero de nuevo depende de si tú tienes el día pedagógico o no para pasar un rato respondiendo sus preguntas (a mí me ha tocado hasta enseñarles mi cicatriz).
  • Por que tienes que dar explicaciones si te falta un pecho? ¡Esta pregunta es la que me mató Nieves! 😂😂 Y la que he intentado explicar aquí. 😘
  • Por que hay que estar guapa durante la enfermedad? No hay que estar guapa. Hay que estar como tú te encuentres mejor. Y hay días en los que como mejor te ves es hecha un cuadro porque días buenos y malos los tenemos todas y es perfectamente normal. Estás mal, estás pasando un mal momento. Y a veces ver eso en el espejo incluso sienta bien: mañana te ves un pelín mejor y el subidón no tiene precio.
  • Por que maquillarse te anima? Porque lo haces los días en que quieres verte bien. Y esos días por lo general son en los que te sientes positiva y llena de fuerza y esto es un impulso positivo en tu propio proceso de sanación.

Yo no he me maquillado tanto como cuando estuve con la enfermedad y de hecho no me he vuelto a maquillar tanto como entonces. Ahora me veo yo, así que casi nunca me maquillo. Y en aquel momento había días en los que quería verme yo. Y para eso me hacía falta maquillaje porque no me reconocía en el espejo.

  • No sé, tengo la sensación que somos esclavas de nuestra imagen ….y a vosotros que os parece? Yo creo que no. Creo que es una herramienta más que utilizamos en nuestro día a dia para sentirnos bien.

Por eso en Halloween me pinto como una Catrina (calavera mexicana) porque me gusta y me encanta. Pero igualmente podría ser Morticia o un zombi si eso hubiera sido lo que me hace feliz ese día.

Para mi la imagen es una herramienta más. Esclava sería si me obligara cada día a pasar por ‘chapa y pintura’ sin que tuviera realmente un resultado en mi actitud.

Y hasta aquí mi reflexión. ¿Qué me decís vosotras? ¿Os veis reflejadas en alguna de estas ‘rarezas’? ¿Cómo responderíais a esta cuestión que nos lanza Nieves? ¡Gracias por leer!

pd. Gracias Nieves por tu post, porque me ha tenido unos días entretenida reflexionando sobre mi misma e intentando entenderme un poco mejor. 😘😘

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